skatterbrained kat

una despistada

20070510

No debo olvidarme recordar


Esta mañana me he levantado como un soldado con una misión: Llevarme al trabajo el tupper de comida que había preparado y se me había olvidado en la nevera el día anterior.

He cogido el tupper. Lo he puesto en una bolsa de plástico. Lo he metido en el bolsón de transportar viandas varias. He cogido un jersey. He agarrado con la otra mano un brick mini de zumo, que me ha parecido un buen modo de empezar el día. He cerrado la puerta de casa con la sana intención de llegar tempranito al trabajo.

Y entonces me he dado cuenta.

Me he dejado dentro mi bolso habitual/kit de supervivencia con absolutamente todo: llaves, móvil, dinero, gafas/lentillas (menos mal que no estoy del todo ciega), productos cosméticos y de higiene varios, muñequera de neopreno para tendinitis, pomadaantiinflamatoria... (Para los osados curiosos de lo que lleva una mujer en el bolso añadir que en el mío iban también la lomo, una guía para aprender alemán, postits... y sabe-dios-que-más dependiendo del día. Mi bolso es como la chistera de un mago). Por supuesto, una de mis compañeras se había ido ya a trabajar y la otra está de viaje.

Bueno, al menos me había metido en el bolsillo (menos mal que hoy los llevo) el pase del metro y una tarjeta. Así, que llegar al trabajo, he llegado.

Eso sí, el tupper con la ensaladilla me hace compañía.

Encontramos al corenel Kurtz aunque lo hayamos perdido todo por el camino.

3 Comments:

  • At jue may 10, 01:41:00 p. m. 2007, Blogger The Big Kahuna said…

    JUA JUA JUA!! Bueno, oiga, al fin y al cabo esto de dejarnos las llaves en casa creo que a todos nos ha pasado. Y además es invariable: SIEMPRE se da uno cuenta en el preciso instante en que cierra por completo la puerta, CATACLOC! "Me cago en Dios, ¡las llaves!". Claro, porque es cuando vas a cerrar con doble vuelta y notas que te falta algo en la mano. Yo una vez me las olvidé en otra ciudad a 300 km. de distancia. Menos mal que mi compañero de piso usó alguna neurona más que yo y las llevó.

     
  • At jue may 10, 02:06:00 p. m. 2007, Blogger skatterbrained kat said…

    Cierto! ¿No debería existir alguna ley de Murphy al respecto?

    Jajaja... Si historia me recuerda a cuando casi me pego con un alemán que me sacaba dos palmos en Salou porque salía del bar con la que yo creía mi chamarra con las llaves de casa...

    En mi descargo he de decir que ambas chamarras eran casi idénticas, y cuando no miraba (bailaba, pa variar), otra gente había movido la mía de sitio y luego él había venido y puesto la suya...

     
  • At mié jul 18, 07:35:00 a. m. 2007, Blogger Alioli said…

    Hummm eso me recuerda a que no hace mucho tiempo una chica se llevaba mi maleta entera!!en la recogida de equipajes. Le pegué un toque y efectivamente teníamos maletas iguales, pero ella se estaba llevando la mía!!!

    Hay una frase muy bonita que me dijo una vez un amigo viendo que llevaba un bolso grande para mis cosas: "Mira, ahí viene Alicia y su universo"

     

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